viernes, 4 de abril de 2008

Carta a los reyes

Estimados Gorilas de la Oasis:

Sé que no nos tenemos mucho aprecio y que estos dos últimos años no hemos forjado una gran amistad.
Entiendo que ver a la gente bailar y saltar os produzca ese trastorno obsesivo-compulsivo para el que fuisteis programados, indiscriminando tipo de música, gente o lugar, nada importa. Por otra parte, los desalmados que cometemos la osadía de retaros con un manteo o una invasión de escenario, con el único fin de delinquir y hacer el mal, intentando destrozar los conciertos, también permitimos que el público coree vuestros nombres cuando nos exprimís sutilmente la médula espinal y levantáis nuestros minúsculos cuerpos cogiéndonos del gaznate, con una heroica digna de vuestros ídolos musicales: Steaven Seagal o Jean-Claude Van Damme.

Por ello, amiguitos, reprogramad vuestra neurona, y no interfiráis en un festival que no os atañe, dejad a la gente disfrutar y vivir la música, algo que probablemente nunca sepáis lo que significa, y limitaros a cortar las entradas y a cobrar las cervezas a 6 euros, que ya tendréis trabajo en los baños a partir de las 2 cuando abra la sala grande al resto del público.

Atentamente, Jau

ah! os adjunto un video-regalo :o)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

jjajajaja bravo bravo!

martutano dijo...

uooooooooooooooohhhhhh!!!! :D

Ohdiosa dijo...

a mí, los gorilas en general, me tienen aterrorizada, tan enormes, con tanto músculo por todas partes y esas caras de "mirarme a los ojos será lo último que hagas en tu corta vida"...

en un concierto en la oasis uno se me plantó delante y no me dejaba ver absolutamente nada así que le dije con la mejor de mis sonrisas y mi angelical mirada "perdona, te puedes mover un poco...es que no veo nada" me lanzó una mirada tan terrorífica que casi se me saltan las lágrimas...y encima no se movio ni un centímetro!!!

Anónimo dijo...

Apoyo tu carta,vaya panda de subnormales.

So Young dijo...

Y anda que no lleva tiempo siendo igual, recuerdo un concierto de El Niño Gusano hace mil años que casi en linchamiento (mío). Esto pasa por poner concierto no en una sala, sino en un CLUB-TEATRO (hay que joderse)